El proyecto de puerto para contenedores de Limón-Moín, Costa Rica

Por Jean-Paul Rodrigue. La ampliación del Canal de Panamá trae la expectativa de que los buques más grandes harán escala en los puertos de Centroamérica y el Caribe. Pero en muchos casos la infraestructura portuaria es insuficiente. A unas 160 millas náuticas de la entrada al Canal de Panamá por el Caribe, el puerto de Limón-Moín superó por primera vez el millón de TEU en 2012, volumen seis veces mayor que el segundo puerto costarricense, Caldera, ubicado sobre el Pacífico (mapa 1). Sin embargo, el puerto actual está limitado a un calado lateral de 9 metros, y por ello a buques de contenedores de alrededor de 2500 TEU (los buques Panamax pueden transportar unos 4500 TEU). Las perspectivas de crecimiento de la economía de Costa Rica, que califica como una de las más estables y competitivas de América Latina, destacan que la infraestructura portuaria actual del país es inadecuada para responder a las expectativas de crecimiento del tráfico, a mayores buques de contenedores y a los requisitos más estrictos de la gestión de la cadena de suministro.

Mapa 1: Puertos de contenedores en Centroamérica, 2011

En este contexto, la compañía APM Terminals ganó en 2011 una concesión por 33 años del gobierno de Costa Rica para diseñar, construir, financiar y operar una nueva terminal para contenedores en la ciudad de Moín. Esta asociación público-privada para diseñar, construir, financiar y operar significa que APM Terminals asume casi todo el riesgo de este proyecto de terminal de US$992 millones. Terminal de Contenedores de Moín es el mayor proyecto de infraestructura de la historia de Costa Rica, y pretende ayudar a la creciente industria de las exportaciones agrícolas del país, así como también a su activo sector manufacturero. Que APM Terminals comprometa semejante nivel de inversión de capital refleja su confianza en el potencial de la economía de Costa Rica, y el papel que la nueva terminal tendrá en el desarrollo del país. 

La primera fase del proyecto Terminal de Contenedores de Moín consiste en una isla de 40 hectáreas a 500 metros de la costa del Caribe, con 600 metros de muelle, dos amarraderos (con un calado de 14,5 metros), un espigón de 1500 metros de longitud, un canal de 16 metros de calado y seis grúas pórtico súper post Panamax para contenedores. Esto permitirá que la terminal opere con buques en el rango de los 8000 a 9000 TEU, según la configuración de carga. En futuras fases de ampliación, la profundidad de los amarraderos se llevará a los 16 metros, lo que permitirá que la terminal opere con buques de contenedores en el rango de los 15.000 TEU (ilustración 1).

Ilustración 1: Croquis de la terminal de Limón-Moín una vez terminada (imagen gentileza de APM Terminals)

Terminal de Contenedores de Moín espera operar más de 1 millón de TEU cuando comience a funcionar en 2016. Se prevé que este número crezca a 2,5 millones de TEU durante la década siguiente mientras el comercio costarricense aumente, en parte por la facilitación comercial que brinde la nueva terminal. Un factor determinante para la actividad de la terminal son las exportaciones refrigeradas, principalmente de bananas y piñas producidas localmente. Costa Rica es el cuarto exportador mundial de bananas y el primero de piñas. En la actualidad, el país tiene una participación del 70% en el mercado mundial de piñas, y del 82% en los mercados de Estados Unidos y la Unión Europea. Como las piñas son un producto básico relativamente nuevo en los mercados mundiales, los bajos niveles de penetración de mercado resaltan un potencial de crecimiento importante. Este contexto forma parte del diseño de la terminal, que destinará un 15% de su capacidad para la operación de buques frigoríficos, una proporción tres veces mayor que el promedio. Se espera que la nueva terminal reduzca los costos de las exportaciones costarricenses de frutas tropicales frescas, y que por lo tanto promueva su competitividad y disponibilidad en los mercados mundiales. La carga de gran valor y perecedera de Moín probablemente incida en la organización de las redes del transporte marítimo de línea y genere conexiones más directas, o que Moín sea el último punto de una ruta feeder pendular hacia un centro de transbordo como Colón, Kingston o Caucedo.

El aumento del tráfico portuario ejercerá presión sobre el sistema de transporte carretero interno. Los costos logísticos de Costa Rica no son considerados hoy un problema, ya que la logística de la producción frutícola fresca está bien consolidada. Sin embargo, es probable que se requieran inversiones adicionales en infraestructura para operar volúmenes mayores y para conectar bien al puerto con la red carretera nacional, así como el desarrollo de zonas logísticas. Se espera que las inversiones en infraestructura portuaria y vial beneficiarán a la economía nacional y generarán más carga, lo que contribuirá con los ingresos del operador de la terminal.

El proyecto de APM Terminals para Limón-Moín forma parte de una tendencia creciente en las cadenas de suministro frigoríficas. Servicios que antes prestaban buques frigoríficos o pequeños buques de contenedores refrigerados, son ahora prestados por líneas regulares, con mayor capacidad y costos menores. Para acompañar este crecimiento, los buques de contenedores también tienden a tener más enchufes para refrigeración. Los buques solían dedicar solo un 5% de sus ranuras a los contenedores refrigerados. Hoy, en cambio, muchos buques les asignan 20%. Esto es también importante por la generación de ingresos, ya que el transporte frigorífico es un negocio rentable para las compañías navieras como Maersk, particularmente en un contexto de menores perspectivas de crecimiento del transporte de contenedores estándar. Por lo tanto, el crecimiento del comercio refrigerado influye en el diseño de las terminales y de los servicios de transporte en América Latina. Con un nivel de desvío de las principales rutas del transporte marítimo relativamente bajo, instalaciones modernas y de gran capacidad, y perspectivas de crecimiento económico para la costa del Caribe de Centroamérica, el papel potencial de Limón-Moín para los transbordos está por verse.

Para seguir leyendo:

http://www.apmterminalsmoin.com/En/index.php

Jean-Paul Rodrigue. Doctor en geografía del transporte por la universidad de Montreal, es profesor en la Hofstra University (Nueva York) desde 1999. Sus investigaciones tratan sobre la relación del transporte y la economía con la logística y la distribución mundial de cargas. Es miembro de la iniciativa PortEconomics.eu y del consejo de la agenda mundial sobre manufacturas avanzadas (2011-13), del Foro Económico Mundial. ONU-Hábitat le encargó un capítulo sobre distribución urbana de cargas para el informe mundial sobre asentamientos humanos de 2013.