El movimiento de cargas del comercio internacional es cada vez más importante en magnitud e intensidad. La apertura de las economías y la integración productiva hacen de la globalización un fenómeno intensivo en transporte. Producto de varios años de crecimiento económico de América Latina y el Caribe y de mejoras en la infraestructura, el movimiento de cargas del comercio interno también ha aumentado, asociado a mejoras en la infraestructura y un quinquenio de crecimiento real de la región.

Los gobiernos han tomado nota de este nuevo panorama y buscan mayor eficiencia logística tanto interna como de comercio exterior para ganar competitividad. Sin embargo, la agenda de la logística de cargas es compleja y transversal; requiere coordinar la acción de numerosas áreas de gobierno, sus iniciativas e inversiones, infraestructura y servicios, con los actores privados, que son quienes efectivamente implementan los procesos que mejoran su desempeño.

El Observatorio Regional procura una mayor compresión del transporte de carga y logística en la región para dotar a los países con instrumentos de política pública que contribuyan a mejorar el desempeño.